miércoles, 1 de febrero de 2017

ENERO 2017






ENERO 2017
El día veintiocho de enero de 2017 fuimos convocados, a Godojos , para plantar pinos en la altiplanicie del término municipal denominado “LAS MUELAS”.  Una nutrida brigada de voluntarios salía de la plaza del pueblo, llenos de entusiasmo, para emplearse a fondo en la plantación de más de doscientos pinos y variedad de arbolitos de otras especies. La tierra estaba perfectamente preparada en dos fincas diferentes. Las tareas se realizaron con prontitud y responsabilidad capitaneados por el alcalde SANTIAGO CEBOLLA YAGÜE.
 A las once se habían terminado las tareas agrícolas y junto a los coches, usando los capós como improvisadas mesas, y con un entusiasmo y apetito dignos de admiración, empezamos a dar cuenta de unas viandas estupendas: riquísimo chorizo, salchichón curado y sabroso, sardinillas en aceite, queso de untar añejo y otras muchas exquisiteces. Las botas de vino o las botellas con sus pitorros o cánulas pasaban sin descanso de mano en mano saciando nuestra sed y alegrando y calentando nuestro cuerpo porque la mañana estaba fresquita.
¡Qué bonitas son estas reuniones y cuanto unen a todos aquellos que participan en ellas! Satisfechos con estos buenos alimentos y confortados por unos tímidos rayos de sol, abandonamos las labores agrícolas  y nos dirigimos hacia el pueblo.  A las dos de la tarde teníamos cita en el pabellón MUNICIPAL para compartir una comida preparada por Juan, el jefe de nuestro bar, a base de tortillas de patata y cebolla, empanadas gallegas y rellenas croquetas, todo muy sabroso y abundante. Teníamos muchas cervezas y cocacolas pero a nadie se le ocurrió traer vino. Borque lo solucionó rápidamente y trajo una cantimplora al instante.
Después de comer todos nos dirigimos al bar donde disfrutamos de café, copas, chupitos, orujos… y sobre todo de las partidas de guiñote. Es de notar el griterío que se forma, especialmente en algunas mesas. Destaca por sus penetrantes gritos y chillidos la voz de Fernando Ciria, que suele jugar con sus hermanos.
En las conversaciones con los amigos del pueblo nos enteramos del fallecimiento de HERACLIO MONGE y de EUSTASIO CASTEJÓN. Para mi fue una pena no haberme enterado antes y poderles acompañar a sus familiares y amigos dándoles el último ADIÓS.
HERACLIO MONGE sé que era hijo de un señor llamado Faustino y hermano de David, Mario y de Luisa. Cuando yo era chico él era el que mataba casi todos los cochinos del pueblo. Era habilidoso y lo hacía muy bien. En Zaragoza creo que se colocó en eléctricas. Era muy mañoso y seguro que desempeñaría su oficio estupendamente. Hace años, nos encontramos en diferentes ocasiones en el hotel Bostón, donde él iba con su esposa Rosa y un grupo de amigos a pasar la tarde.
Hace dos años tuve el placer de conocer a su hijo Jesús en una exposición que realizó de sus magníficos cuadros en un local del centro de Zaragoza. Jesús Monge es un pintor extraordinario. A mi, personalmente, me impactaron sus obras. Como nacido en Godojos,  y por haber convivido con  él e mi niñez, HERACLIO se merece mi recuerdo y creo que el de cualquier godojeño. Descanse en paz y desde estas líneas, un abrazo para Rosa, su mujer, y sus hijos. Dios lo tenga en su gloria
EUSTASIO CASTEJÓN era el hijo pequeño de tío Luis y de la tía María. Conservo muchos y buenos recuerdos de él porque tanto nuestras eras como nuestras bodegas estaban juntas y forzosamente coincidíamos en la temporada de la trilla y de la vendimia. Un tiempo antes de abandonar Godojos yo tomé una gran afición a jugar,  en la barbería que regentaba el peluquero Santiago, al ajedrez. Miguel Ángel Bernal fue quien me enseñó a mover las fichas y su padre Manuel y el barbero a perfeccionar el juego.  También a Eustasio le entró gran afición y recuerdo haber jugado muchas partidas con él.
Hemos coincidido  muchas veces en Zaragoza, con su primo Alfonso Cebolla y con su hermano Isaac. Nuestra relación siempre fue buena y de amistad. Desde estas líneas doy mis condolencias a toda su familia. Descanse en paz y Dios lo tenga en su gloria.
ZARAGOZA, 30 DE ENERO DE 2017.
CARLOS ALDA



 

miércoles, 26 de octubre de 2016

VIAJE A LA RIOJA

Merece la pena pertenecer a la Asociación de Mujeres Rurales de Godojos porque realizan unos viajes socio-culturales maravillosos. Este otoño han visitado La Rioja, comunidad cargada de historia y de buen vino, a la par que famoso en todo el mundo.
Veintidós aguerridas mujeres, procedentes de varios lugares, salían muy de madrugada, casi antes de cantar los gallos, rumbo a La Rioja. Muchas de ellas habían dormido en Godojos la noche del viernes al sábado para tomar el autobús en la plaza del pueblo. Después de un largo y soñoliento recorrido llegaron a San Millán de la Cogolla para visitar los monasterios de Yuso y Suso.
Los monasterios de San Millán de la Cogolla son Patrimonio de la Humanidad. Gonzalo de Berceo, monje del monasterio de San Millán, loss hizo famoso en la Edad Media. Gonzalo de Berceo era poeta y, mandado por sus monjes, escribió en verso la vida del eremita San Millán, que muchos siglos antes pasó su larga vida en el monasterio de Suso. La pequeña obra tuvo mucho éxito, gracias a que los juglares la recitaban de pueblo en pueblo y muchos buenos cristianos y cristianas peregrinaban a San Millán, con lo que el monasterio se enriqueció y se llenó de innumerables monjes. Estos buenos resultados hicieron que los monjes del Monasterio de Silos le encargaran a Berceo escribir la vida de Santo Domingo de Silos. Berceo la escribió y como santo Domingo era un santo más milagrero, los resultados fueron aún mejores. Gonzalo de Berceo amaba a su tierra, a su gente y a su vino, por eso escribió estos versos: “Quiero fer una prosa en román paladino/ En cual suele el pueblo hablar con su vecino/ Ca no soy tan letrado por fer otro latino/ Bien valdrá como creo un vaso de bon vino”.
Se considera a San Millán de la Cogolla la cuna del castellano, porque ahí se encuentran las primeras palabras en lengua castellana, ya que los copistas, junto a las transcripciones de libros escritos en Latín, escribían las palabras en castellano, porque la gente así las decía. Nuestras viajeras disfrutaron viendo los dos monasterios muy bien explicados por la guía turística que les acompañó durante todo el viaje. El reportaje gráfico, que Soledad Monge iba mandando, daba prueba de todo lo que estaban viendo. A mi me emocionó ver las tumbas de los Siete Infantes de Lara, que están en el monasterio de Suso.
La siguiente visita fue santo Domingo de la Calzada. Dentro del Camino de Santiago, Santo Domingo de la Calzada es un hito muy importante. Sin duda fue un lugar fundamental para los peregrinos. Su fama posterior le vino del famoso milagro de de su gallina. De ahí el dicho: “Santo Domingo de la calzada, que cantó la gallina después de asada”. En su catedral está el gallinero con el gallo y la gallina como recuerdo de tan singular prodigio.
La comida en Logroño para reponer fuerzas.
Por la tarde visita a lo segundo más típico de La Rioja: sus famosas bodegas. Visitaron las bodegas y museo de Dominio Vivanco en Briones. Ellas, que son de tierra de vino, visitando el museo, admiraron y recordaron las formas tradicionales de hacer vino. Sin embargo, después de probar algún vinillo de la tierra, llegaron a la conclusión de que el vino de Godojos es mejor, más natural y ecológico que el de La Rioja. La visita a la bodega de Marqués de Riscal en El Ciego les sorprendió gratamente. Admiraron no solamente la arquitectura proyectada por el autor del museo Guggenheim en Bilbao, sino también el maravilloso hotel y todas sus prestaciones de auténtico lujo. Alguna tomó la decisión, a pesar de su alto coste, de pasar un fin de semana en sus instalaciones y disfrutar de sus cuidados y de su selecta gastronomía.
Cansadas y agotadas volvieron a Logroño y fueron al Hotel, muy confortable, y que estaba situado en el centro de la ciudad. A pesar del cansancio salieron a dar un paseo y a disfrutar de la variada oferta de tapas que se encontraron en la calle del Laurel. Maravillosa calle, pero tan llena de gente que no se podía andar y tampoco saborear de forma relajada  todo lo que ofrecían sus bares y restaurantes.
Las habitaciones compartidas del hotel fueron testigo de que estaban cansadas y de que durmieron a pierna suelta.
La mañana del domingo la iniciaron con la visita a  La Guardia, en La Rioja Alavesa. Este pueblo fortaleza, además de su tipismo ofrece una portada maravillosa en la Iglesia de Santa María y un museo artesano al aire libre en el parque de al lado.
De vuelta a Logroño visitaron lo más típico de la ciudad: el paseo del Espolón, algún palacio y la catedral, solamente por fuera. Comieron opíparamente y se prepararon para regresar.  Parte de las viajeras bajaron en La Almunia, donde los maridos las esperábamos con ganas de abrazarlas y ver que volvían muy contentas y dispuestas a repetir el próximo viaje que se programe.
La evaluación del viaje por parte de todas fue enormemente positiva. Tenemos que felicitar a Soledad Monge y a su equipo por lo bien que lo programaron y realizaron. Ahora a diseñar el siguiente y a disfrutar del puente de Todos Los Santos.
CARLOS ALDA

ZARAGOZA, 26 DE OCTUBRE DE 2016  



martes, 18 de octubre de 2016

EL DIA DEL PILAR

Como todos los años, las mujeres de Godojos el dia del Pilar acuden a misa de siete en la Basilica, y despues como es tradicional a comer churros con chocolate.

viernes, 15 de julio de 2016

FALLECIMIENTO DE MANUEL GÁLVEZ

El día once de julio  falleció Manuel Gálvez a los NOVENTA Y DOS AÑOS. Manuel nació y vivió durante muchos años en Godojos. Era hijo de mi tío Emilio y de mi tía Asunción. Tenía un hermano que se llamaba José, fallecido dos años antes, y estuvo casado con Isabel, que se le adelantó en pasar a la otra vida siete meses. Manuel tuvo cinco hijos: cuatro hembras y un varón, conocidos por todos en Godojos, aunque llevan muchos años viviendo en Calatayud o Zaragoza.
Manuel fue siempre una persona sencilla, un tanto tímido, pero con un corazón muy grande. Siendo yo niño subía muchas veces a casa de mis tíos y primos que vivían debajo del castillo. Era una casa amplia y hermosa. En ella residían los cuatro. Me encantaba ver los recuerdos de mi tío, las medallas ganadas corriendo cuando era joven, el guitarrillo y su traje de baturro.  Manuel y José siempre fueron amables y cariñosos conmigo. Los dos eran muy trabajadores. Tenían una gran capacidad para realizar toda clase de trabajos. Primero sudaron bien la camisa trabajando en el campo, pero después supieron ganarse la vida con unos cargos de responsabilidad dentro de la CHE.  Manuel se estableció en Calatayud donde se educaron sus cuatro hijas y su hijo. Con su moto recorría las carreteras de la comarca como encargado de vigilar las obras que se realizaban. Todo el mundo quería a Manuel porque era prudente y generoso, y nunca negaba su ayuda a quien se la solicitase.
A pesar de que Isabel, su Mujer, estaba muy perjudicada por su enfermedad, él siempre estuvo a su lado. Clarita me dice  que sin decirse nada se cogían de la mano y así estaban horas enteras. Cuando murió su compañera de toda la vida Manuel perdió un poco el rumbo y su obsesión era volver a Godojos. El quiso emprender el viaje a su pueblo andando, porque decía que se conocía muy bien las carreteras y caminos que le conducían hasta allí, ya que los había transitado miles de veces. Sí, es verdad que de mayores volvemos a los recuerdos y vivencias de la infancia y juventud. A pesar de las privaciones y penurias pasadas, tuvimos que ser felices de niños, cuando en la última etapa de nuestra vida queremos regresar  allí donde vivimos nuestra infancia.
Manuel murió lleno de años y estupendamente cuidado por sus hijas. El entierro ha sido emotivo en la gran iglesia barroca del Sepulcro de Calatayud. Allí estábamos acompañándolo todos los que le queríamos. Descansa en el cementerio junto a su esposa, pues tuvo la precaución de comprar, como él decía, dos pequeños apartamentos para sus últimas moradas.
Querido primo Manuel hemos rezado por ti, para que Dios nuestro padre, que es infinitamente misericordioso, te tenga en la gloria junto a tus padres, tu hermano y tu querida mujer. Un abrazo fuerte. ¡HASTA SIEMPRE!

CARLOS ALDA GÁLVEZ. ZARAGOZA 12 DE JULIO DE 2016.

lunes, 18 de abril de 2016







La vida sigue  en Godojos. Los últimos coletazos del invierno han sido muy fríos. Incluso la nieve hizo acto de presencia en dos ocasiones, aunque débilmente. La gente sigue acercándose a Godojos y disfrutando alegremente de los fines de semana. El bar y su jefe Juan contribuyen a ello. Buenos pinchos para el vermut y sabrosas comidas preparadas por sus expertas manos en la cocina.
La ASOCIACION DE MUJERES RURALES DE GODOJOS  reanuda sus tares. Preparan nuevos eventos, nuevas comidas de confraternización y sus excursiones. Se ah renovado la Junta Directiva: Sole presidenta, Lourdes vicepresidenta, Cristina secretaria y  Esther tesorera. Las vocales Encarnita y Maribel se encargarán de preparar la cesta para la rifa y procurar vender cuantos más números mejor.
LA SEMANA SANTA ha registrado un nuevo llenazo en el pueblo. Me han contado que se  han celebrado los oficios religiosos y sus consabidas procesiones, salvo la del Viernes Santo que se suspendió por la lluvia. También me dijeron que se cantaron LAS HORAS DEL RELOJ con verdadera devoción, voces muy entonadas y una participación muy abundante.
A mi movil llegaron imágenes del rezo del VIA CRUCIS por el cementerio y la ermita de santa Ana. Es significativo y muy de agradecer, que alguien ponga las cruces todavía y que muchos godojeños y godojeñas  suban a recordar la pasión de Jesús, con el texto que de las estaciones leemos en el pequeño librito, que se conserva desde muy antiguo. Cuando yo era niño, el sacerdote mosén Salvador nos lo leía  en la iglesia todos los viernes de cuaresma. Los chicos y chiscas de las escuelas, acompañados por el maestro y la maestra, subíamos a las CRUCES. Por cierto que en las tres caídas besábamos el suelo con gran estruendo.
Es una pena que hayamos perdido el MONUMENTO que se ponía en el altar. Deberíamos sacarlo algún año para recordar cómo era y para que los más jóvenes, que nunca lo han visto, tengan noticias de él.
Sé que la costumbre de  probar y saborear las ricas LIMONADAS el Jueves Santo, después de los oficios, sigue en pie y toma cada vez más auge. Hay que mantener esa buena tradición.
La primavera ya ha llegado a Godojos y ha llenado los campos y cunetas de flores silvestres y de olores frescos y agradables.    
LOS AMIGOS DE LOS ALMUERZOS nos seguimos reuniendo en Zaragoza. Este trimestre pasado hemos celebrado varios. Nos han invitado Paco, el marido de Dolores, Máximo Nieto, Jesús Borque, Roque Martín, Ángel Ramos y yo también invité al grupo en la bodega de mi casa. Ese día hicimos almuerzo y al medio día dimos buena cuenta unos sabrosísimos garbanzos con calamares en su tinta. Asistieron también a la  comida  mis primos José Luis y Salva Nieto, así como Carlos  Galindo. Recordamos a mi tío José Alda, tan asiduo  de estos eventos en los que disfrutaba más que nadie. Solamente nos falta ya celebrar el cumpleaños de Juan. Con él completamos el ciclo. Por cierto, que Jesús Borque encontró un bar donde nos tratan de maravilla y además nos hacen las invitaciones muy baratas.
ZARAGOZA 9 DE ABRIL DE 2016
CARLOS ALDA




ADIÓS A GOYA.

Goya nos dejó hace bien pocos días. Muchos estuvimos acompañando a sus hijas e hijos en el tanatorio de Torrero. Goya llevaba tiempo en el pueblo donde vivía acompañada y cuidada por una señora que le buscaron sus hijos. Goya era la más vieja del pueblo. Cuando se la llevaron de él, no aguantó nada más que unos días, era ya muy mayor. Goya era hija del tío “Royo el atecano”. De joven vivía con su hermana Balbina y su hermano Javier, el padre de Paulino, en la calle Gascón y Marín. Creo que tenía otro hermano y una hermana más, pero yo no me recuerdo de ellos. Se casó con Elías Ciria. Tuvo dos hijas, Paloma, Asunción  y  cuatro hijos Lele, Castor, Pedro y Alfonso. Yo conocí a Lele y a Paloma, con los que conviví algunos años en el pueblo. Al resto los he conocido de mayores. Cuando hice un libro sobre Aragón, envié a un fotógrafo de la editorial S M a Godojos, para sacar alguna foto relacionada con el pueblo y con su principal producto, el vino, y sacaron a Elías trajinando vino en la puerta de la bodega.
Desde estas líneas doy mis condolencias a todos sus hijos y familiares. Goya fue siempre una mujer discreta y sufrida, como todas las madres de Godojos de una edad similar o mayor. Recuerdo haberla visto muchas veces en la terraza del bar del pueblo, junto con otras mujeres como Librada, Felisa, Alicia… Descanse en Paz y que Dios la premie en la otra vida, porque sin duda que se  ganó la recompensa con creces.
ZARAGOZA 9 DE ABRIL DE 2016
CARLOS ALDA


sábado, 16 de abril de 2016

ALFONSO ALDA (FONSITO)


Hoy hace una semana que dimos cristiana sepultura a mi hermano Alfonso. Se nos fue en el mes de abril, cuando la naturaleza brota y renace a una nueva vida. Él también pasó a una NUEVA VIDA, sin hacer ruido, sin molestar a nadie, tal como había vivido siempre.
Mi hermano nació en Godojos  hace setenta y ocho años. Pasó su infancia y parte de su juventud en el pueblo. Él recordaba al pueblo, a los primos, a los amigos y a los años vividos en Godojos con mucho cariño. Como era bueno, en todos los lugares donde estuvo fue feliz y muy querido por aquellos que con él convivieron.
De niño y después de joven fue un gran aficionado al fútbol. Sé que después del trabajo en el campo, junto con otros forofos del pueblo, no dudaba en coger la senda de la “Cuesta” y pasar a Alhama para ver partidos televisados, porque en Godojos no había TV. Recuerdo su alegría cuando consiguió un ping para lucirlo en su chaqueta del Atlético de Bilbao, porque cuando tenía catorce o quince años, era admirador y también hincha de este equipo. Ya viviendo en Zaragoza se hizo socio y seguidor del Zaragoza. Durante muchos años subió domingo tras domingo a la Romareda para presenciar los partidos. La mala racha del equipo le desilusionó y se dio de baja como socio.   
Como buen Godojeño le gustaba jugar al guiñote. Él, que de por sí no era muy hablador, no dejaba de charlar y decir chascarrillos durante las partidas. En los muchos años que veraneó con la familia en Miami Playa, su mayor diversión era participar en las partidas que jugábamos en las terrazas por la tarde  o noche y las que con los amigos jugaba en el chiringuito de la cala. Expresiones que decía como: “papá y mamá”, cuando cantaba las cuarenta o “A esta rata quien la mata”, cuando terminaba la partida y hacía las diez de últimas, quedarán siempre en nuestro recuerdo. Seguro que este verano le echaremos mucho de menos.
Nos recordaremos de él y del cariño que demostraba hacia sus sobrinos y sobrinas así como a los nietecicos que tenemos los hermanos. Disfrutaba dándoles propinas y jugando con los más pequeños.
Fonsito, como todos le llamábamos, tenía una memoria prodigiosa. Cuando teníamos alguna duda sobre gente relacionada con el pueblo, él nos aclaraba las cosas rápidamente. También se recordaba de todas las fiestas, y sabía con mucha anticipación cuando caía la meriendilla, la Semana Santa o la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.
En su entierro se volcaron con él los familiares,  todos los del pueblo y también los amigos que conocieron su fallecimiento. Desde aquí, muchas gracias de parte de la familia. Cuando en la vida se siembra bondad, se recoge cariño y agradecimiento. Publico también en estas páginas lo que leía al final de la misa para despedirlo.
Descansa en PAZ  querido hermano. Tus familiares y tus amigos te recordaremos siempre con cariño y pediremos a Dios que te dé el descanso eterno.
ZARAGOZA 17 DE ABRIL DE 2016

CARLOS ALDA GÁLVEZ