miércoles, 28 de enero de 2015

UN GRAN ARTISTA HIJO DE GODOJOS

Hace unos días Miguel Ángel Bernal y un servidor estuvimos visitando una magnífica exposición de pintura de un gran pintor y escultor que nació en Godojos.
Este artista, aunque a él no le gusta que le llamen así, es JESÚS MONGE, hijo de Heraclio (godojeño) y de Rosa de Ibdes. Nació en Godojos aunque aprendió a andar ya en Zaragoza. Montó su exposición en un local de la calle Isaac Peral nº 1.
Personalmente me quedé sorprendido de la obra que presentaba, creo que Miguel Ángel, más entendido que yo, también. Dice el díptico propagandístico que él mismo fabrica sus colores.
Es un pintor realista. Maneja maravillosamente el dibujo. Su Adán y Eva, que quieren ser una réplica de los que en el renacimiento pintó Durero, te cautivan nada más verlos. Esos cuerpos casi perfectos de un hombre y una mujer de color responden perfectamente al canon clásico de perfección.
Pinta paisajes marinos con una dedicación y uno detalles inigualables. Tampoco se le resisten los paisajes de montañas, como el del valle de Covadonga. Las vistas que nos presenta de la ciudad con sus luces nocturnas o sus casas, iglesias, calles  y torres semiborradas por una niebla perfectamente conseguida, te sobrecogen. Sus dotes de perfecto artesano los muestra en el intrincado montaje de “Saica estación” donde se disponen maravillosamente los cables lo raíles del tren  los vagones, los almacenes y las casas del fondo difuminadas por el humo y una persistente neblina.
A mi juicio no es un pintor cualquiera. Creo que es un pintor con mucho oficio y con una indudable chispa de creador. No dudo que pasará a la historia de la mejor pintura y que sus cuadros los veremos expuestos en los mejores museos y en colecciones particulares de reconocido prestigio.
Enhorabuena amigo Jesús, sigue derrochando creatividad y oficio en tu maravillosa obra.
Zaragoza 26 de enero de 2015-01-26

CARLOS ALDA




lunes, 26 de enero de 2015

ENERO EN GODOJOS

Mis recuerdos de cuando era niño y vivía en Godojos son de un mes muy frío. Los chicos bajábamos un poco antes a la escuela para encender la estufa de serrín, era el único medio de calefacción de entonces, el maestro colocaba su mesa junto a la estufa y nosotros los pupitres a su alrededor. No siempre había serrín. El ayuntamiento hacía acopio de él en el matadero, pero a veces se acababa. Recuerdo un maestro, que se llamaba don Francisco, que, un vez que se acabó el serrín, nos pidió que bajásemos suelas de alpargata de goma, ya viejas, o albarcas que no valían. Nunca la estufa dio tanto calor como los días en que empleamos este combustible, lo del olor a goma, daba igual. Las chicas eran más limpias y se bajaban unas rejillas con brasas sobre las que ponían los pies.
Casi todas las mañana amanecía con unas escarchas muy fuerte, que blanqueaban el cerro de las bodegas como si hubiese nevado. Pero en Godojos todas las casa habían matado ya sus cerdos y gracias a las morcillas y a las tajadillas de tocino tomábamos las suficientes calorías como para aguantar el tipo. Casi todos los años nevaba y los hombres se afanaban en trazar caminos retirando la nieve para bajar a la fuente o ir a la iglesia. Con las heladas nocturnas grandes carámbanos de hielo o chorlitos colgaban de los tejados de las casas. Como no se iba al campo, los hombres tomaban el sol en la plaza o se resguardaban en el patio de la posada del tío Ramón y de  Ana María comentando sus cosas. Por las tardes el bar se llenaba de personas y de humo de los muchos cigarros y farias que se fumaba.
Al atardecer nos resguardábamos todos en torno al hogar, donde ardían los sarmientos y las brillantes brasas de una cepa que se consumía lentamente. Con las brasas que sobraban se llenaba el calentador que hacía soportable meterse entre unas sábanas heladas, porque las habitaciones registraban unas temperaturas mínimas.
Además de Año Nuevo y Reyes, la única fiesta del mes de enero era el día de san Antón. Como en Godojos había tantas caballerías los mozos subían a santa Ana y daban con las mulas tres vueltas, parando en cada una de ellas junto a la puerta de la ermita a rezar un “padrenuestro”.
Los chicos veíamos esta ceremonia expectantes desde la plaza y gozábamos si lo hacían montados en las mulas y corriendo. No se iba a la iglesia como ahora a bendecir los perros y los gatos. En Godojos, estos pobres animales no tenían muy buena vida. Por otra parte lo único destacable de san Antón era que nos comíamos el morcillón del cerdo, que solía estar buenísimo. También las gallinas solían empezar a poner huevos, temerosas de la amenaza que les hacía el dicho: “Por san Antón gallina pon y sino retorcijón”. El día 20 era la fiesta de san Sebastián y san Fabián, que se celebraban en muchos pueblos, por ejemplo en Nuévalos, pero no en Godojos.
En febrero los chicos celebrábamos la fiesta del Gallo para san Blas. Ahora andábamos ocupados aprendiéndonos nuestras canciones. Pero eso  ya lo comentaremos otro día.
Zaragoza 26 de enero de 2015-01-26
CARLOS ALDA


San Ildefonso 2015


El grupo “ALMUERZO GODOJEÑOS” nos reunimos el 23 de enero en la bodega de casa para celebrar el tercer almuerzo de este mes de enero y el quinto del curso 2014-2015. Al primer almuerzo nos invitó Paco Bosque, el marido de Dolores Cebolla que ya lleva varios años participando de estos eventos. Roque Martín, marido de mi prima Marisa Nieto, fue el protagonista del segundo almuerzo en el bar “La VILLA DE PLENAS”, ya que hemos cambiado de lugar, porque mi primo, José Ignacio Alda, traspasó a los chinos su bar restaurante de la plaza Emperador Carlos I.

Al primer almuerzo del año en curso nos invitó Jesús Borque, de sobras conocido por todos, casado con mi prima Conchita Alda. Ángel Ramos, marido de mi hermana Maricarmen Alda, fue quien pagó el segundo almuerzo del mes de enero. El tercer encuentro lo hicimos en mi casa, según costumbre. Elegí la fecha del 23 de enero, festividad de san Ildefonso, porque era el santo y cumpleaños de mi padre, Ildefonso Alda. Ese día hubiera cumplido 104 años, veinte más que mi tío José, el único hermano vivo, al que le llevaba 20 años justos. Desde el cielo disfrutaría viéndonos a los del pueblo celebrar su cumpleaños juntos ante una buena mesa y con un buen vino.

A los almuerzos, regularmente, asistimos Paco Bosque, Roque Martín, Jesús Borque, Ángel Ramos, José Alda, el más veterano de todos, Juan de Cetina, cuñado de Jesús Borque, un servidor, Carlos Alda y recientemente se nos ha apuntado Máximo Nieto Alda, que vive a hora en las Delicias en Zaragoza. A veces asiste, si está de vacaciones, José Luis Nieto Alda. Al último almuerzo Máximo trajo a su consuegro, Jesús, natural de Alhama de Aragón. Al que invitamos a unirse a nuestro grupo. Los dos están muy felices porque recientemente han sido abuelos de una nieta preciosa.

El menú de los almuerzos es siempre el mismo: un surtido de chorizo, longaniza y morcilla puestos en la mesa para compartir y dos huevos fritos por barba con jamón y patatas fritas. Saboreamos un buen vino de la tierra y después nos tomamos nuestro café, cortado, carajillo, copa de coñac o chupito de orujo. Ya bien comidos y bien bebidos disputamos nuestras partidas de guiñote con entusiasmo, alegría y acalorados comentarios o discusiones.

El día de san Ildefonso, además del almuerzo, a eso de las tres de la tarde celebramos una comida de hermandad. Se fueron mi tío José y Jesús de Alhama, pero se incorporaron José Luis Nieto y Salva Nieto que venían de trabajar con muy buen apetito. En el primer plato compartimos unas judías blancas con morro y oreja que estaban buenísimas. Para segundo plato degustamos deliciosos codillos guisados a las finas hierbas. De postre piña, para desengrasar y en el café endulzamos la vida con mazapanes “Conchita” de la casa “Peces” que todavía quedaban de las últimas navidades. El vino, abundante, consistente, con un buqué   agradable al paladar era de la cosecha de Jesús Borque.

Después de muchos guiñotes, salíamos de la bodega a las siete y media de la tarde,  felices por haber pasado una velada tan agradable.

ZARAGOZA 26 DE ENERO DE 2015.

CARLOS ALDA






miércoles, 24 de diciembre de 2014

ESPERANZA 2014

Otro año más y otra cita con la Patrona de Godojos, la Virgen de Esperanza. A pesar de ser ya casi en invierno, es una fiesta muy querida por la gente de nuestro pueblo. Queda todavía un rescoldo de fe y de cariño hacia nuestra Virgen, así como después de la hoguera de la víspera, queda mucha brasa que perdura largas horas.
El pueblo estaba animadísimo. Mucha gente. Algunos vienen de lejos y año tras año disfrutan de la fiesta de la Esperanza y de la buena compañía de sus amigos del pueblo.
La HOGUERA  nocturna  es un acontecimiento cada vez más esperado y celebrado. La leña se quema y el chisporroteo se eleva a lo alto como queriendo homenajear a todos los que desde hace muchas décadas encendieron esa misma hoguera. Cuando yo era niño hacíamos dos grandes hogueras en Godojos. La primera se encendía el día trece de diciembre, festividad de santa Lucía. Los chicos íbamos de casa en casa pidiendo leña. Cuando la hoguera se había consumido asábamos patatas. El día diecisiete, víspera de la Virgen de Esperanza, los mozos encendían una hoguera menor junto a la puerta de la ermita. Ahora la hoguera se hace en la bajada a la fuente y no solamente se asan patatas, que por supuesto no son de despreciar, se asan chorizos, morcillas, papada, chuletas… y se comen en buena armonía. Este año se ha encendido una hoguera espectacular, y los más valientes han disfrutado de su calor y de la alegría del buen vino y de la buena armonía hasta altas horas de la madrugada.
El día que celebrábamos la fiesta de la Virgen amaneció un día espléndido. El cielo vestía su añil de gala y el sol lucía con unos rayos poderosos. A las doce se celebró la santa misa en la ermita. El sacerdote alabó lo bien que cantaban las devotas y devotos de la Virgen. El altar estaba adornado como siempre se hace en las grandes solemnidades. Yo eché de menos que no sacásemos a la Virgen a pasear por el pueblo. Pienso  que a ella le gusta y a nosotros también nos gusta llevarla a hombros.
La buena armonía de todos los que asistimos a la fiesta se demostró en el ágape que nuestro alcalde nos preparó en el pabellón. Todo muy rico y muy abundante. Había comida para “todos los frailes de Veruela”, según el dicho. Pero el mayor acierto fue sorprendernos con un plato de garbanzo con bacalao y de judías con oreja. ¡Qué bien cocinados estaban! ¡Qué suerte tenemos con contar con un auténtico profesional en el bar del pueblo!, después de este año y medio lamentable que hemos pasado. Tengo que felicitar a los artífices de esta fiesta, a los que han trabajado, y a los que han aportado estas buenas ideas. Pienso que alguna mujer tiene mucho que ver en ello.
Por la tarde, el bar estaba a rebosar. Guiñotes, rabinos, cervezas, chupitos, copas… buen ambiente y mucha alegría. Daba pena marcharse sin terminar del todo la fiesta.
Ya solamente me falta felicitar la NAVIDAD a todos los que asististeis y también a los que seguramente se quedaron en casa con gran dolor de corazón.
FELIZ NAVIDAD A TODOS LOS GODOJEÑOS Y SIMPATIZANTES. QUE EL AÑO 2015 COLME VUESTROS DESEOS Y OS HAGA MUY FELICES.

CARLOS ALDA. Zaragoza 22 de diciembre de 2014


jueves, 18 de septiembre de 2014

GODOJOS 14



Hoy reinicio mi andadura por nuestro querido bloc ECOPICAZO, porque tengo que rendir homenaje a la memoria de mi querido primo JOSÉ  GÁLVEZ,  para muchos JOSELILLO. José era hijo de mi tío EMILIO y de mi tía Asunción. Mi tío Emilio fue un gran aragonés, siempre guardó su traje de baturro, el que vistió en muchas ocasiones. Tocaba el guitarrillo como nadie y vivía la jota y las rondas con toda su alma. De joven fue un corredor importante y ganó medallas en competiciones internacionales.
José heredó muchas cosas de su padre, sobre todo su amor por Aragón y por su pueblo y también su afición a tocar instrumentos de cuerda, guitarra y bandurria, que dominaba a la perfección. Tengo los mejores recuerdos infantiles de mi vida en Godojos. Recuerdo con mucho cariño aquellas rondas que se hacían por las calles y plazas del pueblo. Sobre todo cuando se celebraban “Las Quintas”. Mi primo José era un elemento importante en ellas. No solo tocaba la bandurria o guitarra sino que también cantaba jotas con buena voz y verdadero estilo. Más de una vez las parejas de Godojos bailaron en el salón de al lado del bar de la calle Bajera, gracias a que padre e hijo tocaban con sus instrumentos. Yo sentía verdadera admiración por mi primo al que quería de verdad. Él también mostró siempre verdadero aprecio y respeto por mis padres.
Se enamoró de María, la chica de la Sra Gaudiosa. Yo sé que muchas veces quedaban en mi casa para festejar, porque a la señora de María no le gustaba que sus chicas se echasen novio.
Trabajó en el pantano de La Tranquera, donde una vez terminado supo buscarse un puesto de responsabilidad. Allí vivió y tuvo y crió a sus hijos. El año que estuve en Ibdes de maestro, bajé muchas veces a visitarlos y a tomar alguna cerveza en el bar de la presa. Siempre me recibieron con cariño, amabilidad y cercanía, como hacían con todos los del pueblo que se acercaban por allí. Personas como Juan José (el Donato) guardan muy buenos recuerdos de ese bar de la presa y de sus regidores.
Una vez jubilado, a pesar de tener su piso en Zaragoza, se vino a vivir a Godojos donde cultivaba estupendas hortalizas en la huerta del lavadero y donde fue feliz. José vivió 88 años haciendo honor a la longevidad de la familia. Su padre vivió 96 y mi madre 93. José era un hombre bueno, cariñoso, sensible, lleno de buenos sentimientos y especialmente atento y amable con su familia. Mientras estuvo en el pueblo no hubo difunto nacido en Godojos, que se fuese a la otra vida sin la sonora y triste despedida de un sentido toque de campanas repicadas por él. Como sabía este detalle de mi primo pregunte a Conchita si su marido Jesús Borque había tocado a muerto por el fallecimiento de mi primo. Me dijo que no porque estaba en Zaragoza, pero que el bueno de Fermín había repicado las campanas, para que todos supiesen que José había dejado esta vida y volado al cielo.
Sentí mucho no haber estado presente en su funeral acompañando a su mujer y a sus hijos porque estaba muy lejos, pero recé por su eterno descanso y le pedí a Dios que lo llevase a su gloria. Desde esta página mando un abrazo muy fuerte a su mujer María, a sus hijos e hija, a su hermano, mi primo Manuel y a toda su familia que es también la mía.
MIAMI PLAYA, 17 DE SEPTIEMBRE DE 2014.
CARLOS ALDA GÁLVEZ
 

sábado, 19 de abril de 2014

LAS HORAS DE RELOJ

LAS HORAS DE RELOJ   
TU PASIÓN, JESÚS MIO,
COMENZAR QUIERO
PORQUE AJUSTEN TUS PASOS
MIS DESACIERTOS

A LAS SIETE LA CENA,
LOS PIES LAVASTE,
LIMPIA TANTA IMPUREZA
TU HEMOSA SANGRE

A LAS OCHO INSTITUYES
EL PAN DE VIDA,
DULCE PAN QUE ATESORA
TODA DELICIA.

A LAS NUEVE EL MANDATO
QUE ARROJA LLAMAS.
¡OH QUE DULCE DISPONES!
¡QUÉ TIERNO MANDAS!

ALAS DIEZ EN EL HUERTO
ORAS AL PADRE,
NUNCA YO JEÚS MÍO
DE TI ME APARTARE

SUDAS SANGRE A LAS ONCE
ENTRE AGONÍAS.
Y EN UN LLANTO DESHECHO
MÁS TE LASTIMAS.

A LAS DOCE TE PRENDEN,
ATAN Y ULTRAJAN
Y ANTE ANÁS PADECISTE
LA BOFETADA

DE BLASFEMO ALA UNA
CAIFÁS TE ANOTA
AQUÍ FUERON LOS GOLPES
FURIAS, DESHONRAS

A LAS DOS LOS TESTIGOS
FALSOS TE ACUSAN
NO CULPÉIS LA INOCENCIA
CULPAD MIS CULPAS

A LAS TRES TE ENCARNECEN
HOMBRES VILLANOS,
Y A TI MANSO CORDERO
HIÉENTE DANDO








A LAS CUATRO TE NIEGA
TU AMADO PEDRRO
¡AY,JESÚS DE MI VIDA¡
¡DIOS VERDADERO¡

A LAS CINCO SE JUNTAN
LOS MALIGNANTES.
Y A MI VIDA LA MUERTE
PRETENDEN DARLE

A LAS SEIS TE PRESENTAN
ANTE PILATOS.
TODO HUMILDE, AFLIGIDO,
POR MIS PECADOS

DE PILATOS A HERODES
VAS A LAS SIETE,
A VESTIRTE DE LOCO
TÚ QUE ENLOQUECES

A LAS OCHO A PILATOS
MI BIEN VOLVISTE
Y EXPUESTO AL PUEBLO INGRATO
¡MUERA! REPITTEN

A LAS NUEVE LA LLUVIA
DE LOS AZOTES.
CINCOMIL Y MÁS FUERON
LAS SIN RAZONES

A LAS DIEZ TE CORONAN
POR MIS OFENSAS
¡AY,AGUDAS ESPINAS!
¡COMO PENETRAN!

A LAS ONCE TE CARGAN
CON EL MADERO
Y TRES VECES CAISTE
POR MIS TROPIEZOS

A LAS DOCE TE CLAVAN
ENTRE LADRONES
¡AY, QUÉ RÓS DE SANGRE!
¡AY, QUÉ DOLORES!

A LA UNA TE DIERON
HIEL Y VINAGRE,
¡AY, QUE AMARGOS DELEITES!
LOS QUE PROBASTES







A LAS DOS ENCOMIENDAS
A JUAN TU MADRE,
Y ENTREGAS CON UN GRITO
TU VIDA AL PADRE

ALAS TRE TIEMBLA EL OR
SE APAGA EL DÍA.
QUE MI SOL  HA ESPIRADO
MURIÓ LA VIDA

A LAS CUATRO UNA LANZA
TU PECHO HIERE.
DE ESTA FUENTE ALMA MÍA
VIVE EL QUE BEBE

DE LA CRUZ A LAS CINCO
TE DESCLAVARON
¡OH  MRCHITA HERMOSURA
VEN A MIS BRAZOS

A LAS SEIS LE SEPULTAN,
¡OH MADRE TIERNA!
Y LLENA DE AFLICCIONES,
SOLA TE QUEDAS

SOLA,TRISTE HAS QUEDADO
REINA DEL CIELO
LLORA SANGRE LA LUNA
QUE EL SOL HA MUERTO

TU PASION SE CONCUYE,
SÓLO NOS FALTA
QUE LOS GOLPES Y AVISO
DESPIERTE EL ALMA.









JUEVES SANTO EN GODOJOS



Con la Semana Santa Godojos rejuvenece, se puebla de nuevo, se llena de gente.
Este Jueves Santo ha cumplido con creces el dicho tantas veces repetido de los tres JUEVES QUE RELUMBRAN MÁS QUE EL SOL: JUEVES SANTO CORPUS CRISTI Y EL DÍA DE LA ASCENSIÓN. El día salió brillante. El Sol lucía con todos sus encendidos y cálidos rayos. El cielo estaba azul, como sólo se ve en Godojos. Los campos tapizados con el verde de los trigos y adornados con miles de florecillas. La Naturaleza hacía presagiar un día estupendo, como así fue.
¡Cuántos encuentros! ¡Cuántos besos y abrazos! Amigos y convecinos, que hacía tal vez años, que no nos habíamos  visto, nos reencontramos llenos de alegría.
Bajamos al bar a tomar el vermut y los aperitivos. Comimos en las bodegas, donde las chuletas y papadas asadas con sarmientos saben mejor que en el más selecto restaurante. Hablamos, contamos anécdotas, preguntamos por los presentes y por los ausentes. Bebimos el sabroso tinto que todavía se hace en Godojos, nos lo pasamos muy bien. Volvimos al bar para tomar café y jugar la partida de guiñote antes de ir a la misa del Jueves Santo y a la procesión.
A las cinco en punto, hora muy torera, muchos acudimos a celebrar la ÚLTIMA CENA DEL SEÑOR. El joven sacerdote nos habló del alimento, de su importancia y de cómo Jesús se había quedado para siempre con nosotros, para que lo comiésemos y nos sirviese de alimento para la VIDA ETERNA. Al terminar la misa llevamos al Santísimo a la capilla del Cristo donde está improvisado el Monumento. Se cantó El PANGE  LINGUA Y EL TANTUM ERGO SACRAMENTUM. Yo me recordaba de los tiempos en que se ponía el Monumento, esa joya que me supongo que estará guardada en alguno de los cuartos de la iglesia. Las MOZAS DEL SEÑOR  lo adornaban con macetas de lentejas germinadas en la oscuridad y con calas y geranios, así como con muchas velas encendidas. Los CENTURIONES hacían guardia vestidos con los uniformes romanos.  
Empezó la procesión. Manolo iba abriendo paso con el Cristo que hay en la entrada. Tres CAPUCHINOS, vestidos con su hábito morado de penitencia, llevaron la Cruz de madera imitando a Jesús y a los Cireneos. Mucha gente y con mucho respeto recorrimos  el camino marcado. En la calle de LA AMARGURA, Jesús se encontró con su Madre, la VIRGEN DE LOS DOLORES. Hasta este año no me había fijado en lo guapa  que es. Se parece a las Vírgenes andaluzas. ¡Qué encuentro tan emocionante! La Dolorosa llevada por mujeres y su Hijo llevando la Cruz en que va a ser crucificado. Sin quererlo, dirigí mi vista hacia la ventana de la casa de tío Federico, donde este día, entre dos farolillos rojos, se asomaba su mujer luciendo un blanco fantasmagórico, que nos llenaba de miedo cuando éramos niños.  Al volver a la iglesia y dejar la CRUZ  junto al Sagrario, un grupo numeroso cantamos emocionados LAS HORAS DEL RELOJ.  En esas horas recordamos toda la PASIÓN DE JESÚS, desde el lavatorio de los pies en la ÚLTIMA CENA, hasta la sepultura y La SOLEDAD DE LA VIRGEN MARÍA.  Debió gustar mucho porque al terminar todos prorrumpieron en un sonoro aplauso. El sacerdote nos aplazó a todos al VIACRUCIS del VIERNES SANTO por la mañana.
Terminados los oficios religiosos pasmos una tarde fenomenal. Fue el momento de COMPARTIR. Toñete abrió su bodega para todo aquel que quisiera gustar su rica limonada, sus cervezas sus pastas y sus frutos secos. Estuvimos un buen rato haciendo aprecio a todo que nos ofreció. Desde allí nos bajamos a la bodega de Fermín, donde volvimos a probar la sin par limonada acompañada de algo bueno para que empapara dentro del cuerpo.  Uno metros más arriba está la bodega de David y María Teresa, recién estrenada. Una gozada de bodega. También nos obsequió lleno de alegría y entusiasmo con la imprescindible limonada y un montón de cosas. Salimos contentos alabando lo bien que le había quedado su obra y nos dirigimos a la de Jesús, nuestro querido “Cañas”, donde su sobrino Tomás nos llenó los vasos de una limonada tan buena o mejor que las anteriores.
Las mujeres por su parte hicieron otro recorrido. Primero estuvieron en la bodega de Ester, después en la de Pili y terminaron en la nueva de María Teresa. Bebieron limonada y comieron ricas TORRIJAS, muy propias de la Semana Santa y sabrosa LECHE FRITA, además de rosquillas y frutos secos. Me han dicho que Casi las invitó el Viernes a su salón-bodega, donde las obsequió divinamente.
Ambos grupos terminamos muy contentos, no sólo por la alegría que produce la dulce limonada, sino por la alegría de juntarnos todos y compartir en buena armonía nuestras costumbres y tradiciones.
Yo me vine a Zaragoza ya de noche, pero me supongo que el VIERNES SANTO, celebrarían el VIACRUCIS los OFICIOS Y LA PROCESIÓN CON EL CRISTO YACENTE, con gran devoción y que después volverían a compartir su amistad y la alegría de haberse encontrado en estos días tan tradicionales y señalados.
ZARAGOZA, 18 DE ABRIL, DÍA DE VIERNES SANTO
CARLOS ALDA







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